jueves, 15 de noviembre de 2012

Preguntas

Todos hemos tenido momentos que nos preguntamos si lo que estamos haciendo en la vida tiene sentido, la manera más fácil de salir de esta pregunta es distrayéndose de ella y dejando que otras actividades, sustancias o personas llenen ese vacío de forma ficticia y posterguemos la respuesta que tanto nos aterra. 


Se lo pregunta un árbol? un pájaro? un bebé? una flor? el fondo de esta pregunta en sí, es que no debe ser siquiera formulada. A la vida no se le encuentra sentido porque no lo tiene, la vida es la vida en sí misma y no apunta o está dirigida hacia nadie o algo. Cualquiera que sea tu preocupación o duda está por debajo de elementos vitales que soportan el verdadero fondo de nuestra existencia, la vida por ejemplo es una de ellas. 



Sólo valoramos la vida en sí misma cuando corremos el riesgo de perderla, nuestro cuerpo, al que tanto hemos juzgado y comparado también debe ser valorado por el mero hecho de existir y permitirnos experimentar esta vida que es el regalo más grande. Sin importar su estado, su color, tamaño o características, si puedes darte cuenta que tienes un cuerpo es por que éste te está permitiendo vivir. Lo mismo sucede con la manera como nos relacionamos con nuestro mundo; nuestra escuela o espacio de trabajo, la ciudad y el país en que nacimos, incluso nuestro planeta ha sido erróneamente catalogado de peligroso, 'de los vivos', como una dimensión en la que pasando encima de los otros es como garantizas tu existencia. 



Lo curioso es que este pasar por encima se hace por necesidades que no son básicas para la vida, necesidades que han sido inventadas y creadas por un sistema que no existe y que todos los días vemos cómo lentamente se está desvaneciendo en nuestras manos y observamos a los 'líderes' del planeta y la economía, las religiones e instituciones intentar evitar algo que ya sucedió. 



Llegó el momento de redireccionar nuestros valores y enfocarnos en lo que tiene importancia, en lo que no perece que es la vida, que es el amor y la energía que hace que todo lo que conocemos y podamos imaginar sea posible. Alguien, algo o como lo quieras llamar nos ha dado un gran regalo en común; La Vida... para hacerlo posible nos brindó un cuerpo y un mundo que está definido por incontables variables de posibilidades para que hagamos con ello lo que queramos. Está bien hacer lo que queramos mientras no vayamos en contra de esta propia creación.



Cuando vamos en contra de la vida, en perjuicio de nuestro cuerpo y nuestro mundo, estamos yendo en contra de nuestra propia naturaleza y eso sin duda es sinónimo de nuestra propia destrucción. La destrucción no es sólo física, es la destrucción de la abundancia de gozo, de dicha y de placer que nos fue concedidos para disfrutar de nuestros grandes regalos, para poderlos apreciar y agradecer. Para Amar al prójimo como a ti mismo, primero debes amarte y cuando te amas es imposible que no ames a tu prójimo... tu prójimo = tu mundo = tus personas = tus seres amados = tu naturaleza = tu planeta = tu vida. 



"TODO LO QUE SOMOS ES EL RESULTADO DE LO QUE HEMOS PENSADO". Buda.


Tu emoción y fuerza es el núcleo que atrae lo que piensas, cuando llevas a cabo una acción es la señal más fuerte que envías a estas variables de posibilidades que crean los sucesos de tu vida. Enfócate en amar, en hacer lo que amas, en enseñar a amar y en amar lo que hacen los miembros de tu universo y deja que éste se acomode para satisfacer lo que has decidido hacer con él. Este es lo que los Toltecas llamaron, el Cielo en la Tierra. 

Es nuestro compromiso como miembros de una creación más grande que se está reacomodando para florecer su naturaleza sin obstrucciones. 

Vishnu.